viernes, 1 de abril de 2016

Amabilidad!!

Deseo conocer el valle de Napa,  el castillo De Amorosa y perderme en esa vegetación escuchando en mi ipod a Yann Tiersen.  

Sueño con estar en un bar de San Francisco donde todos son diferentes pero nadie un extraño paria.  Se que allí todos son bienvenidos,  y que la amabilidad y tolerancia es un rasgo fijo en cada uno de esos actores.

Pienso que mi forma de ser no va con el Ecuador,  me sofocan las mentes estrechas,  no poder dialogar con una persona que no de todo por hecho,  que pueda analizar la política, economía y algo más desde una visión mas humana,  respetuosa y donde podamos estar fácilmente poniéndonos en los zapatos de alguien más.

E n mi intento por contagiarlos de abnegación y amabilidad  me frustro porque siento que no soy suficiente.

Deseo salir y encontrar refuerzos para ser mejor ser humano y mostrarle al mundo donde el que alguien vista de verde o azul no signifique que lo hace bien o mal. 

Quiero encontrar gente que piense en el bien mayor y piense en vivir con lo poco que realmente se requiere y no sueñe con tener poder para su propio beneficio. 

El egoísmo en el mundo es contagioso,  como la gripe,  llega lo fastidia  todo y no quiere irse voluntariamente. 

miércoles, 17 de febrero de 2016

La importancia de los recuerdos...

Antes pensaba que el alzheimer era una enfermedad que le obligaba a tu mente a perder recuerdos del día a día,  e incluso los nombres de personas,  pensaba que tal vez podrías olvidar momentos del ayer,  nunca imaginé que en ciertos casos podías incluso levantarte pensando que te encuentras en una época pasada,  en la que fuiste muy feliz o cuando sufriste mucho dolor.

Quienes hemos vivido con dolor,  pensaríamos que esta enfermedad podría ser una bendición.  Porque perderíamos esos momentos angustiosos,  los enviaríamos lejos para que nuestro espíritu descanse,  se aliviane de esos pesos de tristeza y culpa que acarreamos.

Pero saber que teniendo esta enfermedad,  puedes levantarte con los vividos momentos de sentir la violencia sobre ti,  la invasión forzosa en tu cuerpo,  aun el dolor físico presente,  me llena de terror.

No somos pocos quienes queremos olvidar algo en esta vida,  los que han estado en la guerra y han visto correr la sangre de sus hijos,  o los que han provocado el deceso de alguien de manera no intencional.

También hay quienes quisieran olvidar que su vida fue un fracaso a toda regla,  que vivieron un matrimonio sin amor,  sin respeto,  sin cariño y sin nada en común.

Hay quienes quieren olvidar que están presos en si mismos,  en sus incapacidades,  en sus impotencias,  en sus frustraciones y debilidades,  y lo peor,  en sus conformismos.

Hay aquellos que piensan q los errores del pasado,  al tomar decisiones equívocas   nada pensadas,  les obligó a caminar por el sendero de otro por lo que  ahora ocupan un lugar ajeno,  y en sus mentes ronda la idea de que en un espacio lejano,  el que mejor se acopla a si mismo,  ahora está vacío o siendo disfrutado por otro.

Imagina tu,  hay quienes cargamos con todo lo antes dicho y no solo con ciertas partes,  y tratamos de olvidar todo pero se ha grabado a fuego en la mente.
Mientras más aprendes de esta vida,  más comprendes las dimensiones del daño q le hicieron a tu alma. Y más profundo es el dolor.

Hay recuerdos preciosos,  que se enturbian cuando regresa tu mirada al pasado.  Los ves como en una planicie desde lo alto de una montaña.  Los hermosos brillan,  los tristes son como nubes oscuras,  como el humo del fuego en un bosque.  Si miras el panorama  y debes decir si es luminoso u obscuro,  que dirías?